Estaba en una cita. Trajeron la cuenta y la camarera dijo:👇

Confundida, la miré mientras me entregaba el recibo doblado y volvía a entrar.
Sentí una mezcla de curiosidad y esperanza al desdoblar el papel. Allí, escritas a toda prisa, había solo dos palabras: sencillas pero poderosas.
Esas palabras cambiaron todo lo que creía saber sobre aquella noche, recordándome cómo los pequeños gestos de amabilidad pueden brillar con más fuerza cuando menos los esperamos.