Los huevos crudos pueden conservar algunos nutrientes sensibles al calor de forma ligeramente más intacta, pero este beneficio generalmente se considera menos significativo que los riesgos microbiológicos asociados a su consumo.
Por esta razón, los expertos y las guías recomiendan elegir huevos bien cocidos, especialmente para niños, ancianos, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunitarios debilitados. Como alternativa, para recetas que requieren huevos crudos, es aconsejable usar huevos pasteurizados.
En conclusión, los huevos siguen siendo un alimento saludable y completo, pero la forma de consumirlos es crucial: elegir el método de cocción adecuado es la manera más segura de aprovechar sus propiedades sin correr riesgos para la salud.