Antes de irte a dormir, hay un electrodoméstico en la cocina que debes desenchufar para evitar un incendio; normalmente se trata de la freidora de aire y, a veces, de los hornos tostadores pequeños.

¿Por qué?
Estos electrodomésticos pueden sobrecalentarse o presentar fallas eléctricas incluso cuando no están en uso. Algunos modelos tienen cableado deficiente o componentes internos de baja calidad que pueden fallar con el tiempo, provocando cortocircuitos o incluso la autoignición. Dejarlos encendidos durante la noche aumenta el riesgo de incendios eléctricos, especialmente si el enchufe no es de buena calidad o si se produce una descarga eléctrica.